Cuánto cuesta un software a medida en 2026
“¿Cuánto me cuesta una aplicación para mi empresa?” es probablemente la pregunta más común que recibo. Y la más complicada de responder en una frase: depende de tantas cosas que cualquier número dado por teléfono sin entrar en el detalle está mintiendo o le va a salir mal a alguna de las dos partes.
Aun así, la falta de información pública es injusta para quien quiere hacerse una idea antes de pedir un presupuesto formal. Te cuento con la mayor transparencia posible qué cuesta hoy desarrollar software a medida en España, qué rangos manejamos según el tipo de proyecto, y qué es lo que de verdad mueve el precio.
Por qué los precios varían tanto
Hacer software no es como vender un producto físico estándar. Cada empresa tiene su forma de trabajar, sus integraciones, su volumen de datos y sus reglas de negocio. Dos proyectos que en la conversación inicial suenan igual (“una herramienta para gestionar clientes”) pueden costar uno 6.000 euros y otro 25.000, y los dos ser justos.
Tres factores mueven el precio mucho más de lo que la gente piensa:
- El alcance. No es lo mismo “un panel para que mis comerciales metan presupuestos” que “una plataforma con presupuestos, facturación, control de stock, integración con el banco y app para que el técnico fiche en obra”.
- La complejidad técnica. Hay funcionalidades que parecen pequeñas y son grandes (firma electrónica, sincronizar con contabilidad), y otras que parecen grandes y son sencillas.
- Las integraciones. Cuanto más quieras que tu software hable con otros sistemas (Holded, A3, banco, transportistas), más sube el precio: cada conexión son horas y un punto donde algo se puede romper.
Rangos reales por tipo de proyecto
Estos son los rangos que se manejan en el mercado español a fecha 2026 para desarrollo a medida con un nivel profesional decente. No son precios de oferta de garaje ni de consultora multinacional: son precios de un freelance o estudio pequeño que entrega producto serio.
| Tipo de proyecto | Rango orientativo |
|---|---|
| Web corporativa | 1.500€ — 5.000€ |
| Sistema de gestión interna | 5.000€ — 20.000€ |
| App móvil | 8.000€ — 30.000€ |
| SaaS multi-tenant | 12.000€ — 60.000€+ |
Web corporativa. La web de presentación de tu empresa: home, qué hacemos, casos, contacto, blog. Si quieres SEO bien hecho, multi-idioma o un sistema para actualizar contenidos sin tocar código, te vas a la parte alta del rango.
Sistema de gestión interna. Lo que muchos llaman “el ERP de mi empresa”, aunque suele ser algo más enfocado: presupuestos, facturas, clientes, control de proyectos, partes de trabajo. Es donde más empresas invierten porque es donde más dolor hay. Caso bien acotado: 6.000-8.000€. Con integraciones y procesos complejos, sube.
App móvil. Una app multiplataforma con backend empieza en 8.000-10.000€ para algo simple (catálogo, fichaje, seguimiento de pedidos) y llega fácilmente a 30.000€ con notificaciones push, geolocalización, modo offline y sincronización en la nube.
SaaS multi-tenant. Un producto que vendes como servicio a varios clientes: cada uno entra con su cuenta, ve sus datos, paga su suscripción. Es el más complejo: implica panel de administración, pagos recurrentes, aislamiento de datos y un mantenimiento mucho más exigente. 12.000€ es el mínimo para un MVP enfocado; 60.000€ o más es habitual para productos serios con varios módulos.
Qué afecta al precio en cada caso
Dos clientes con el mismo tipo de proyecto pueden recibir presupuestos muy distintos. Estos son los factores que más mueven la balanza:
- Roles de usuario distintos. Una app donde solo entra “el administrador” es mucho más simple que una donde entran administrador, comercial, técnico y cliente final, cada uno con permisos diferentes.
- Diseño a medida vs. plantilla. Identidad visual propia, animaciones cuidadas y atención al detalle suma horas. Si te vale con algo limpio y funcional, ahorras.
- Integraciones con tus herramientas actuales. Cuanto más quieras conectar (banco, contabilidad, marketplace, transportistas), más caro. Conviene saberlo antes de empezar, no a mitad.
- Volumen de datos y usuarios. No es lo mismo una herramienta para 5 empleados que una para 500 con miles de operaciones a la vez: cambia la arquitectura y el precio.
Modalidades de pago
Hay tres formas de organizar el pago. Ninguna es mejor “en general”, depende de tu situación.
Proyecto cerrado. Firmáis un alcance concreto, un precio y unos plazos. Si todo está bien definido, sabes lo que pagas. Pero si el alcance se modifica a mitad (algo que casi siempre pasa), hay que renegociar.
Por horas o iteraciones. Pagas según el tiempo dedicado, normalmente en sprints de dos semanas con precio fijo por sprint. Más flexible si no tienes claro qué quieres exactamente, pero requiere confianza y seguimiento.
Mantenimiento mensual. Una vez entregado, pagas una cuota fija al mes para correcciones, mejoras pequeñas y mantener todo actualizado y seguro. No es opcional si quieres que la inversión dure: el software sin mantenimiento envejece muy rápido.
Lo más habitual es combinar: proyecto cerrado para la primera versión, mantenimiento mensual cuando está en marcha, y por horas para nuevas funcionalidades.
Cómo evitar sorpresas
Tips prácticos para cuando pides presupuestos:
- Pide presupuesto detallado. Que se vea qué se incluye y qué no, dividido por bloques o módulos. Un PDF de una página con un número grande es una bandera roja.
- Pacta hitos. Mejor pagar contra entregables concretos (funcionalidad X funcionando) que cuotas fijas en fechas arbitrarias. Te asegura ver progreso real.
- Pregunta qué pasa después. Si en seis meses quieres añadir algo, ¿quién lo hace y a qué precio? ¿Qué pasa si encuentras un bug? Estas preguntas se hacen antes de firmar.
- Pide ver trabajos previos. Para saber si quien te lo va a hacer lo ha hecho antes. La experiencia se nota.
- Desconfía de plazos imposibles. “Te lo tengo en dos semanas” para un sistema de gestión es mentira o es una versión que no querrás usar.
Si estás empezando a darle vueltas a un proyecto y quieres saber en qué horquilla cae el tuyo, lo más útil es media hora de conversación. Cuéntame qué tienes en mente y te digo, sin compromiso, qué rango y qué modalidad creo que encaja mejor en tu caso. Si lo que tienes en mente es un sistema interno para tu empresa (presupuestos, clientes, facturas, control de proyectos), puedes mirar primero el detalle de sistemas de gestión a medida. Puedes pedirme un presupuesto personalizado aquí, o ver primero algunos trabajos en producción para hacerte una idea del tipo de proyectos que entrego.